El hotel tiene buenas instalaciones y una ubicación conveniente, pero la relación precio-calidad no justifica el costo. La experiencia de check-in fue especialmente frustrante. Días antes solicité agregar una noche extra y me enviaron a Expedia sin resolverlo; pedí hacer un early check-in de solo una hora antes y tampoco fue posible. Llegué a las 10 pm y, aunque la habitación ya estaba pagada, me informaron que debía cubrir impuestos y depósito. No aceptaban Apple Pay y, de manera inexplicable, ninguna de mis cuatro tarjetas (AMEX y tres más) fue aceptada, a pesar de haberlas usado sin problema en otros hoteles.
El personal fue amable pero sin soluciones, insistiendo en que hablara con mis bancos. Tras varios intentos y llamadas, tuve que dejar $350 USD en efectivo para poder ingresar, casi a las 11 pm. En 25 años viajando, nunca había tenido una experiencia similar. Durante el resto del viaje mis tarjetas funcionaron sin inconvenientes, confirmando que el problema era del hotel.
El resto de la estancia fue correcto, aunque con una sensación de incomodidad por lo ocurrido. En conclusión, el hotel cumple lo básico, pero su manejo de incidencias, flexibilidad y servicio al cliente dejan mucho que desear para el precio que cobra.