Aléjate de la ciudad y adéntrate en el pasado antiguo. Su aventura privada comienza en Chelva, una ciudad que sirve como museo viviente de la historia mediterránea.
La obra maestra romana:
El protagonista del espectáculo es el Acueducto Romano Peña Cortada. Esta proeza de ingeniería, que data del siglo I d.C., se mantiene en condiciones notables. No solo lo mirarás, sino que lo experimentarás. Camina a través de túneles tallados directamente en la montaña y siente la emoción de cruzar el puente principal muy por encima del piso del valle.
La naturaleza y el camino del agua:
Continuamos por la Ruta del Agua, un sendero que se convierte en un motín de color en otoño. A medida que seguimos los arroyos sinuosos y los senderos sombreados del bosque, descubrirás las ingeniosas formas en que las civilizaciones antiguas aprovecharon el agua, pasando por túneles con “ventanas” que ofrecen oportunidades fotográficas únicas del desierto valenciano.
Una encrucijada de culturas:
Más allá del sendero, nos sumergiremos en el alma de Chelva. Como grupo privado, nos tomaremos el tiempo para pasear por las estrechas y sinuosas calles de Benacacira (Barrio Árabe) y visitar la mezquita más antigua de la Comunidad Valenciana. Aprenderás cómo los judíos, musulmanes y cristianos vivían uno al lado del otro, dejando atrás un rico legado arquitectónico de arcos medievales y fachadas de azulejos del siglo XVIII.
Especificaciones del sendero:
Distancia: 14 km (8.7 millas)
Ganancia de Elevación: 300 m
Dificultad: Media
Vibe: Perfecto para aficionados a la historia, entusiastas de la fotografía y exploradores curiosos.